MONOXIDO DE CARBONO




·MONOXIDO DE CARBONO

Es un gas incoloro y casi inodoro, más ligero que el aire. En presencia del aire arde con llama azulada.
- Se produce cuando al quemar materias orgánicas (carbón, madera, papel, ... y cualquier materia que contenga carbono), por contacto de una llama con una superficie fría, por los gases de escape de motores de gasolina y carburantes (principal fuente de su contaminación ambiental), y otras fuentes (hornos de ladrillo en fundiciones, destilación de hulla y madera, hornos de cal, y los de recuperación de kraft, en la producción de metanol sintético, etc.), y en definitiva, en cualquier proceso que curse con combustión incompleta de materias orgánicas.
- Se usa como: agente reductor en metalurgia (en el proceso Mond para recuperación del níquel), proceso Fischer-Tropsch y oxo para síntesis orgánicas, y en la producción de metal carbonilos. También puede usarse entre los gases de calentar calderas y hornos, y en la composición del gas de agua.

RIESGOS
- Riesgo de intoxicación, pues hay personal expuesto en muchas actividades de trabajo: industria del automóvil, garajes y estaciones de servicio, conductores de camiones, mecánicos, carboneros de carbón vegetal, trabajo en altos hornos, minería, industria del coque, hornos de cerámica, panadería, bomberos, soldadura, explosiones (Ejemplo: de metano y polvo en minas de carbón que producen el efecto "mofeta" con liberación de grandes cantidades de monóxido de carbono y anhídrido carbónico), etc., e incluso es causa de intoxicaciones en el domicilio.
- El mecanismo de la acción tóxica es por la penetración en la sangre a través de la inhalación por los pulmones. En al sangre se combina con la hemoglobina de los glóbulos rojos, compitiendo con el oxígeno (lo desplaza, pues tiene una afinidad 240 veces mayor), y forma carboxihemoglobina. Ésta, no es apta para la oxigenación de los tejidos del organismo y además impide el paso del oxígeno que queda (altera la curva de disociación de la hemoglobina hacia la izquierda). El resultado es la falta de oxigenación (asfixia). También se une a la mioglobina del músculo alterando su metabolismo (forma carboximioglobina), con lesiones sobre todo en el miocardio del corazón.
Las personas fumadoras pueden tener cierto contenido de carboxihemoglobina (COHb) en sangre (puede alcanzar el 8%- antes del inicio de la actividad laboral).
El grado de la intoxicación depende de la concentración a que ha sido expuesta la persona y del tiempo, así como de otros factores como: el esfuerzo físico, o el aumento de ventilación alveolar de los pulmones, que incrementan su penetración.
La aparición de síntomas detectables, es a partir de unos 10-20% de concentración de carboxihemoglobina en sangre.

INTOXICACION AGUDA:
Se debe a la exposición masiva al gas, causando una rápida pérdida de la conciencia.
Dependiendo de la concentración de la exposición puede llegar a ser mortal en pocos minutos (puede ir precedida de algunos síntomas como dolor de cabeza y vértigos, hasta de convulsiones y coma, con parada del centro respiratorio). La piel de la víctima tiene un color rojo-cereza debido a la carboxihemoglobina de la sangre. Se diagnostica determinando ésta en sangre (análisis). Es importante realizar un diagnóstico diferencial con otras enfermedades como: ataque cardiaco, coma diabético, etc.
Por la privación de oxígeno que causa, los órganos más afectados son el cerebro y el corazón (miocardio). La intoxicación aguda (en las casos no súbitamente mortales) deja secuelas con complicaciones de infarto de miocardio o lesiones cardiovasculares y lesiones neurológicas (edema cerebral, trastornos neuro-psiquiátricos, delirios, depresiones, ansiedad, trastornos de la personalidad, pérdida de memoria...) además de complicaciones pulmonares (edema de pulmón) y renales (con glucosuria, albuminuria,...).

INTOXICACION CRONICA:
Este gas no se acumula en el organismo, sino que se elimina al cesar la exposición y respirar aire puro. Pero las intoxicaciones pequeñas y repetidas causan sobre todo lesiones del sistema nervioso central (cerebral) con: dolor de cabeza, mareos, irritabilidad, pérdida de memoria, trastornos de la personalidad, debilidad en miembros, etc.). También se ha hablado de una "adaptación" determinada de las personas a la hipoxia ("conviven" con la reducción de la oxigenación), pero no están exentas de padecer lesiones.
A pesar de la exposición a niveles bajos de CO, puede haber personas con mayor sensibilidad o condiciones de trabajo que aumenten la sensibilidad al riesgo como:
- Trabado en altitudes: pues ante el déficit de oxígeno en las alturas, los efectos del CO son mayores (o aparentemente aditivos).
- Exposición asociada a hidrocarburos halogenados derivados del metano: como el diclorometano y otros solventes que se metabolizan en el hígado produciendo cantidades de CO, aumentando la intoxicación del mismo.
- Personas con lesiones o enfermedades cardiovasculares previas: ante el menor esfuerzo puede provocar lesión cardiaca o dolor torácico (ángor).
- Son más sensibles los jóvenes y niños.
- Personas con enfermedades previas: con anemias (o similares), cardiacas, respiratorias (con insuficiencia,...) e incluso las personas fumadoras (ya se ha citado que tienen niveles previos de CO, lo cual hay que considerar al valorar el grado de intoxicación).
- Los trabajos en los que se requiere alta coordinación sensorial o motora, pueden verse afectados por la a exposición a CO (causa alteraciones, con predisposición a fallos y accidentes,...).
- Embarazadas: pues traspasa la barrera placentaria causando lesiones en el feto y abortos.

PREVENCION
- Evitar la formación de CO, o bien su eliminación a la vez que se genera. Se usan métodos de ventilación general asociados con sistemas de extracción en los focos de origen, y enclaustramiento de las instalaciones donde se emite CO.
- Uso de dispositivos industriales y detectores de fugas.
Pueden usarse muestreadores de tipo estáticos con sistemas de alarma cuando las concentraciones en el puesto de trabajo aumentan (por ejemplo: ante fugas, o excesos,...). Antiguamente en minas y acerías el personal portaba una pequeña jaula con un pájaro que hacía el efecto de detector (moría al aumentar la concentración tóxica) y la persona podía evacuar de la mina o la zona de la acería. Actualmente se usan dispositivos individuales de detección con avisadores que transporta la persona (ejemplo: en el cinturón,...).
- Métodos de prevención técnica en el diseño de maquinas y procesos.
- En determinados trabajos de mantenimiento, las áreas deben cerrarse, aislarse y purgarse antes de comenzar las tareas laborales, y una vez realizadas las mediciones y comprobaciones.
- Información a los trabajadores/as.
- En emergencias de exposición: uso de protección respiratoria de tipo autónomo con demanda a presión. Es importante comprobar la correcta adaptación de la mascarilla. Y sobre todo, que se usen filtros de hopcalita (o similares) pues los de carbón activado no protegen en este caso.
- Control de salud: especialmente en cuanto a detectar enfermedad cardiovasulares, respiratorias y anemia. Las mujeres gestantes no deben estar expuestas. Y controles biológicos de la COHb (carboxihemoglobina en sangre) tras el turno de trabajo. Hay que tomar atención a las concentraciones previas de las personas fumadoras (debe registrarse el dato diferenciador).
- Disponer en cada turno de trabajo de personal adiestrado en métodos de rescate y primeros auxilios (reanimación y respiración artificial,...). Estos equipos estarán dotados de respiradores autónomos y de equipos de resucitación con oxígeno.
- En caso de emergencia: se retira a la víctima del lugar, a una atmósfera limpia, y se procede a realizar respiración artificial y masaje cardiaco externo. Para facilitar la eliminación del CO se aplicará oxígeno hiperbárico (a alta presión), pero sin olvidar la toxicidad propia del oxígeno, aplicando un 5% de CO2 (dióxido de carbono) como estimulante respiratorio. Y se mantendrá en reposo. No se aplicará nunca azul de metileno (es un estimulante). Posteriormente se controlarán las posibles secuelas neurológicas y cardiacas.

NORMATIVA
R.D. 2367/1985 por el que se establece la sujeción a especificaciones técnicas de los equipos detectores de la concentración de monóxido de carbono y su homologación por el ministerio de Industria.

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