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BUSCADOR

Elementos del medio
Alteraciones
Aire y paisaje
Medio humano y
potenciales
Suelo
Vegetación
Fauna
Agua
sonoro
paisaje
.molestias por
ruidos
.movimientos de
.pérdida de
.aumento de
.destrucción de la
tierra derivados de
turbidez
Embarcación a
puestas de aves y
.aumento del nivel
.humanización del
vegetación de los
remo
la construcción de
.alteración del
de ruidos
paisaje
peces
accesos
embarcaderos
.acceso a
lecho del río
enclaves relícticos
de fauna
Fuente: ECOTRANS
La consecución de actividades turístico-deportivas en Espacios Naturales Protegidos,
está condicionada por lo establecido en los Planes de Ordenación de los Recursos
Naturales y Planes Rectores de Uso y Gestión, de estos territorios. De manera que
habrá que considerar las limitaciones de ubicación de la zona, así como los usos que
estén permitidos llevar a cabo en los mismos.
3.5.1. Algunas modalidades de turismo activo
Turismo de montaña y de invierno
La estancia en zonas de montaña constituye una de las actividades preferidas de los
europeos. La mayor parte de las actividades turísticas y recreativas que se desarrollan
en las áreas montañosas de Europa se concentran en los Alpes. Sus hoteles reciben,
según el Instituto Austriaco de Ecología Aplicada, más de 100 millones de turistas al
año, cantidad que se incrementaría enormemente si considerásemos a los visitantes
que no pernoctan en establecimientos comerciales. En esta cordillera, el turismo
veraniego se ha mantenido en las últimas décadas, no así el de invierno, que se ha
multiplicado.
En nuestro país sucede algo similar en los Pirineos y otras cadenas montañosas en
las que, además de su utilización como segunda residencia, se han instalado
complejos turísticos e instalaciones relacionadas con el esquí y otras actividades
recreativas.
Bien es cierto, como ya se ha señalado, que la mayor parte de la actividad turística en
España se concentra en las zonas costeras y en las islas, por lo que las áreas del
interior se han visto mucho menos afectadas por el desarrollo turístico. Sin embargo,
debemos tener en cuenta que en el caso de las zonas de montaña, nos encontramos
ante ecosistemas frágiles y no muy abundantes, que constituyen prácticamente "islas
refugio" o "reductos" en donde encuentran su hábitat muchas especies y comunidades
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