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determinado sector y surge ante una problemática muy concreta: la crisis agraria de
las zonas rurales, en especial las más marginadas.
El agroturismo es una actividad que permite aumentar el contacto social, la realización
de metas personales y evita que los miembros de la familia trabajen fuera de la
explotación.
En este sentido, y con objeto de evitar confusiones en la clasificación, desde el
Ministerio de Agricultura y en el marco del Grupo de Trabajo "Turismo Sostenible y
Fondos Estructurales" de la Red de Autoridades Ambientales, se comenta la distinción
entre "agroturismo" y "ecoturismo", que reside en la titularidad del promotor turístico:
en el agroturismo la titularidad se vincula a la propia actividad agraria, es decir, el
organizador de la actividad turística es el propio agricultor, mientras que en el
ecoturismo, la actividad surge de un titular que no es un agricultor, aunque en todo
caso, la actividad sí está ligada al medio rural.
Los impactos de esta modalidad de turismo parecen ser inferiores a los ocasionados
por otros tipos de turismo masivo, sin embargo por tratarse de una actividad en un
entorno natural siempre se producirá un impacto sobre los sistemas ecológicos en los
que se desarrolla la actividad.
A diferencia del ecoturismo y debido a la propia definición del agroturismo, que
involucra al propio agricultor, los potenciales impactos están relacionados con las
perdidas de la identidad propia de la comunidad agrícola y la perturbación de su estilo
de vida tradicional.
Al igual que otras tipologías de turismo, el agroturismo se enfrentará también, aunque
en una escala inferior, a la gestión de residuos producidos por los visitantes, aumento
de ruidos, vehículos, etc.
3.3. Turismo de naturaleza
3.3.1. Turismo en Espacios Naturales Protegidos
Ante el renovado interés por la naturaleza latente en toda Europa, cada vez es mayor
el número de visitantes a áreas protegidas: Zonas Patrimonio de la Humanidad,
Reservas de la Biosfera, Parques Nacionales, Parques Naturales, etc.
El aumento de los ingresos provocado por el crecimiento del turismo en estas áreas
puede contribuir a mejorar la gestión de sus recursos y beneficiar tanto a los espacios
naturales como a las poblaciones locales. Además, el interés de los turistas por la flora
y la fauna puede ayudar a conservar la biodiversidad.
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