Así, el turismo puede constituir un incentivo para renovar el desarrollo urbano. La
existencia de una población local suficientemente grande y de unas infraestructuras
adecuadas en las grandes ciudades, permite absorber fácilmente grandes volúmenes
de turismo. En este sentido, las áreas más pequeñas y confinadas, como las ciudades
amuralladas o los enclaves históricos, requieren de un esfuerzo mayor para afrontar la
concentración de turistas, las aglomeraciones y las emisiones de tráfico o el deterioro
de los edificios, y en general de los problemas ambientales urbano ya comentados.
Turismo Cultural
En nuestro país, el turismo cultural, íntimamente relacionado con el turismo urbano,
ha adquirido un gran protagonismo en los últimos años. La UNESCO ha declarado
más de 30 Bienes de Interés Cultural en España, muchos de los cuales se encuentran
asociados a cascos históricos de ciudades, como el centro Histórico de Córdoba, el
casco antiguo de Segovia, Cáceres, Ávila, Toledo y Santiago de Compostela. Estas
ciudades se han asociado en los últimos años en una actuación conjunta en defensa
del patrimonio histórico cultural, para el intercambio de experiencias y, sobre todo, la
planificación de una política turística y de difusión de una imagen común. La
sostenibilidad aparece en estas ciudades está asociada al logro de modelos turísticos
integrados en la economía y en la sociedad local.
En las ciudades históricas españolas, el turismo constituye un elemento fundamental
en la vida y la economía, y el desarrollo sostenible se convierte en la estrategia
necesaria para insertar la actividad turística en un marco de compatibilidad con el
medio ambiente, la sociedad y la economía.
En julio de 2002, el Gobierno aprobó el Plan de Impulso al Turismo Cultural e
Idiomático para el periodo 2002-2004. El Plan integra tanto medidas de promoción,
recogidas en un Plan de Marketing del Turismo cultural y otro de enseñanza del
español, como medidas de creación y mejora de oferta turístico-cultural, que inciden
especialmente en la accesibilidad de los recursos, la sistematización y difusión de la
información sobre la misma y la creación de las condiciones para que pueda ser
comercializada.
En virtud de este Plan, a la lista de rutas turísticas culturales compuesta por el Camino
de Santiago, la Vía de la Plata y las Ciudades Patrimonio de la Humanidad, se añadirá
la Ruta de la Lengua Castellana, en la que se incluyen las regiones de La Rioja,
Castilla y León y Madrid.
Entre los impactos negativos más habituales, cabe destacar:
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