·DERMATITIS

Se refiere a una inflamación de la piel o dermis. Los síntomas son enrojecimiento, dolor y exudación de la zona cutánea afectada. En los casos de larga duración es característica la formación de costras, y la sequedad y descamación de la piel.
El término dermatitis se utiliza indistintamente con el de eccema, que se refiere de una forma más específica a ciertas enfermedades no contagiosas de la piel. La inflamación puede deberse a parásitos o irritantes físicos o químicos. Las infecciones cutáneas por Streptococcus o Staphyloccus son ejemplos de dermatitis bacterianas. Las quemaduras solares son un ejemplo frecuente de dermatitis debida a la acción de la radiación solar sobre la piel.

ATÓPICA
La dermatitis atópica (alérgica) es la forma clínica de dermatitis (lesión de la piel) asociada a atopia (alergia).
Es una afección cutánea crónica (permanente), que aparece con frecuencia en la segunda década de la vida, y cursa con periodos de agravamiento o de remisión que pueden durar incluso años aparentando una curación. Los periodos de agravamiento tienen relación con la profesión en cuanto al contacto y exposición a determinadas sustancias.
Las zonas afectadas presentan una tumefacción inflamatoria, coloración marrón-grisácea y descamación con frecuencia. Los ataque de prurito (picor) son seriamente molestos para el/la paciente.
No es raro que coexista también asma bronquial y/o fiebre del heno o cualquier otra forma pulmonar de alergia por exposición.
Las personas con dermatitis atópica tienen dificultades para el trabajo corporal pesado y/o trabajo en ambiente caluroso (hornos, fundición, minería, bomberos...) y deben evitar estrictamente el contacto con polvo (vegetal, de gramíneas, polen...). Además la enfermedad se ve agravada con la fricción lo que es importante en cuanto al diseño del trabajo. Por otra parte, tienden a presentar dermatitis de contacto (profesional) con mayor frecuencia. También está contraindicado el trabajo en mojado, o el contacto cutáneo persistente con álcalis, disolventes orgánicos y detergentes.
Debe valorarse siempre cada caso de forma individual, y en todo momento adaptar el trabajo a las características de la persona. En ocasiones llega a plantearse un cambio de tareas e incluso de puesto de trabajo.

DERMATITIS DE CONTACTO
ECZEMA PROFESIONAL
Enfermedad de la piel causada o favorecida por la exposición a agentes químicos, físicos o biológicos del trabajo. Desde el punto de vista legal, estos agentes de riesgo deben estar incluidos en la lista de enfermedades profesionales. La mayoría de las dermatitis profesionales son dermatitis de contacto, y de éstas, puede decirse que la mitad son de tipo alérgico.
Dermatitis irritativa de contacto o eczema irritante primario:
(eczema irritativo, dermatitis de contacto no alérgica, eczema no alérgico, dermatitis ortoérgica, ...)
La lesión se limita a la zona de contacto de la piel, causando enrojecimiento y vesiculación, hasta la formación de ampollas. Se cura cuando cesa el contacto con el agente que lo provoca (se ayuda con tratamiento dermatológico)
Esta lesión de la piel está producida por agentes:
- Químicos: oxidantes (peróxido de hidrógeno, permanganatos, ácido crómico y sus sales, yodo libre, bromo, hipocloritos, persulfatos, nitratos, ...), deshidratantes (ácidos, álcalis, ...), precipitantes de proteínas (ácido tánico, ácido pícrico, sales de metales, ...), queratolíticos (ácido salicílico, pirogalol,...), desengrasantes (tricloroetileno, alcohol, éter, ...) etc.
- Biológicos: Plantas (prímula, látex de higueras,...) o de animales (picaduras, contacto con ácaros, piojos, ...)...
- Físicos: exposición a la luz, calor, frío, humedad, radiaciones ionizantes, lesiones mecánicas,...
Dermatitis alérgica de contacto o eczema alérgico de contacto:
El agente sensibilizante causa una acción irritativa local, pero una parte del antígeno sensibilizante, se une a una proteína que trasmite la información a los linfocitos de la sangre. Ante un nuevo contacto, la información obtenida servirá para que emitan una reacción de tipo inflamatoria que ya no se circunscribe a la zona local. Influyen las características genéticas y personales, así como el tipo de sustancia (alérgeno), y el tiempo de contacto, entre otros factores. Puede darse reacción cruzada con otros productos causando también síntomas.
Afecta a trabajadores/as de la construcción y trabajadores/as del cemento, de limpiezas, metalurgia, de diferentes actividades industriales.
La observación de las lesiones eczematosas de la piel, la detección del agente alérgeno en el medio laboral, y las pruebas de sensibilidad cutánea (parches en la piel) manifiestan el diagnóstico. La lesión, generalmente remite al cesar el contacto, pero en el ambiente laboral, por su persistencia, reacciones cruzadas, etc tiende a la cronificación y a perdurar.

PREVENCIÓN
- Identificación de los productos sensibilizantes.
- Aislamiento de los productos peligrosos. Adecuación de los métodos de trabajo evitando el contacto.
- Uso de protección individual a modo de barrera (guantes de polietileno, plásticos de pvc,...)y estricta higiene personal. (La protección que ofrecen las "cremas barrera" es muy discutida).
- Evitar el uso de jabones y limpiadores fuertes, y suministrar detergentes a base de álcalis grasos o alkisulfonados y cremas suavizantes y emolientes para después del trabajo.
- Prevención secundaria: si se ha detectado un eczema, se debe retirar a la persona de la exposición para realizar el tratamiento dermatológico (suelen usarse cremas con antisepticos, antibióticos, corticoides, ...).